El Departamento de Mecánica ha perdido un gran maestro, un maestro muy difícil de superar por sus grandes dotes como persona, como así también, como educador.
Como amigo de una sinceridad sin límites ,donde su franqueza era como un granito de mármol, dura pero muy blanca Como maestro deja una valla muy alta de franquear.
Durante muchos años estuvo frente a cientos de alumnos, fue así como las tizas del tiempo tiñeron de blanco sus canas y en el pupitre de las esperanzas quedaron prendidas sus lecciones que jamás se borraran del alma.
Tan mesurado en sus juicios, tan justo y aplicado a sus principios de docente, jamás dejo duda alguna en su forma de calificar una nota, esa fue tal vez la mejor y más maravillosa de sus virtudes de maestro.
Desde el más profundo rincón de mi alma lamento tu partida y más aún, cuando volviste a la madre tierra tras la paletada nadie dijo nada, nadie dijo nada.
Uno de tus alumno y amigo de siempre, te dice hasta pronto Aliro Cortés Mondaca , descansa en paz.
Tomás Hiriart Jiménez
La Serena, 09 de Marzo del 2009.
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